Nunca fui patriota.
Ni político.
Aunque por debajo de la piel lleve peores defectos.
Como cierto imán para los líos, poca gracias para el arado
y un miedo absoluto a perder mis raíces
en el fondo de este mar tan azul.
E inesperadamente inmenso.
Una prisión que solo comprendí sin horizontes ni regreso
cuando la realidad me sacó del equipaje su primer jueves
y nos anunció la hora de acudir a ese baile
donde tú prometiste esperarme
todas las semanas vestida de domingo.
Por no ver el mar cierro los ojos y ahí te veo,
en nuestra esquina de la plaza,
sin importarte lo grande que sea el océano
o lo lejos que el miedo de un hombre
pueda alejarle de su cuna cabalgando sobre sus olas.
1 comentario:
Texto improvisado desde el fondo de mi corazón, no sé si porque de verdad lo basé en la canción de Juanito Valderrama, o en ese mar que nunca responde a mis preguntas o porque aún espero que las distancias salpiquen la nostalgia, de perfección.
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