miércoles, 25 de enero de 2017

Pequeñeces




Frágil como  una falda al viento. 
Así es la memoria. 
Escueta, como un garabato ilegible 
diciendo adiós a la nada. 
Escasa, como un dulce devorado 
cuando el hambre te angustia.
Gris, como una nube de tormenta 
cuando acuna en su lecho al rayo. 
Selectiva, como un niño escogiendo amigos 
cuando de ganas de jugar, se trata. 
Escurridiza, como una anguila en la balsa
 donde su pescador, la busca. 
Inconstante, como la realidad más dura 
cuando tus besos me olvidan 
y mi recuerdo te llama. 
Inútil, como un jarrón sin flores 
cuando los años te oxidan. 
Fría, como sentir la luz de la luna 
sin compañía. 
Insensible, 
cuando busco tu nombre en mis susurros 
y solo brilla una brizna de bambú, en la repisa. 



lunes, 16 de enero de 2017

jueves, 12 de enero de 2017

Inercias (I)




Para el amor no hay edad. 
Ni raza. 
Ni oráculos. 
Solo retales de luz 
que el tiempo, hace olvido.