martes, 14 de noviembre de 2017

Miedo a volar.



Solo me queda un cigarrillo entre los dedos. 
Y dos estrellas. 
Mirándolas, lo enciendo y espero otro minuto. 
El viento juega con mi pelo, sin darme conversación. 
Yo tampoco quiero hablarle. 
Tengo frío. Y miedo. 
Miedo a que los segundos pasen 
y la claridad despierte al río sin estar lista. 
Miedo a que mis pies se peguen al borde del puente, 
desobedeciéndome. 
Pero pronto me quedaré sin humo. 
Sin rezos. 
Y aún no sé si ese temido pánico a morir en gris
 tras una vida vivida sin dejar huella sobre el asfalto
 que alfombra la ciudad finalmente
se apiadará de mí, me cerrará los ojos y me hará volar. 




#Heroínas



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