domingo, 25 de diciembre de 2016

La Vida Quotidiana (III / V)



En tot viatge, 
sempre hi ha un punt d'enyorança. 

Una taca de molsa
creixcuda al tronc 
d'un om sec
que la força d'un barranc 
sembrà de soledats. 

Una horta entapissada 
de rosada blanca 
un mati gèlid, 
junt la voràgine 
d'un irrespectuós progrés. 

Unes muntanyes blaves 
sense camins ni amagatalls 
que els núvols de vegades 
cobreixen de cotó i altres, 
la pluja neteja amb avarícia....



lunes, 19 de diciembre de 2016

Ruta nocturna



¿Recuerdas?

Más que conducir te gustaba inventar. 
  Olores, historias, caminos. 

Dejar la mano volar contra el viento, siguiendo las olas del trigal.
 O de los naranjos. 
Azahar y verdor en dosis intensas. 

Siempre haciendo de pobres para esquivar autopistas
y dormitar juntos, en un arcén. 
O me presionabas a levantar el pie del acelerador
 al bordear el océano, porque perseguías
 recovecos hechos de gotas de libertad que nunca terminaron de saciarte. 

Yo a veces, aún te imagino aquí, ignorando mapas. 
Prisas. 
Pero tu ausencia 
me deja como compañía el ronroneo del motor 
y tus luciérnagas. 


A la izquierda, un campanario. 




viernes, 25 de noviembre de 2016

Solo María




José María no era raro.
Más bien, poco cuerdo.
 Imprudente. 

Desaconsejable.

Eso al menos nos decían de niños
 cuando las paellas del abuelo nos reunían 
alrededor de la mesa bajo una pinada
 perfumada de limoneros. 

En esos veranos
le veíamos revolotear en su mundo
 como un pedazo de hielo en un vaso de sangría
 mientras el resto de su generación
 jugábamos al fútbol. 
O decorando esas tazas descascarilladas
 que, año tras año, heredaba un primo nuevo. 

Luego, los inviernos se acumularon a los cambios. 

El primero, fue su aversión a las corbatas. 
Con los veinte, un pendiente en la oreja. 
Un primer beso a escondidas. 

Ahora que todos los primos estamos en la cuarentena 
del alma de aquellas paellas no quedan ni los limoneros, 
únicamente el asombro de esos niños de antaño que, 
cuando José María se nos acerca con sus tacones de vértigo
 aún no aprendemos a decirle solo María. 



lunes, 21 de noviembre de 2016

Febrero



No, no espantes a voces el vacío. 
Mejor, para aquí este instante,  
vuélcalo en el viento 
y limpia tu alma para siempre. 
Siéntate de nuevo ante el espejo, 
inventa un azar 
y trázalo en el mapa de tus paseos. 
Entonces, mira a ver si lo que tú buscaste 
y yo tuve alguna vez fue un mismo amor, 
o más bien fuimos dos barcos que salieron 
de puerto después de descargar arena 
y mezclarla con una fina capa de cal 
para embellecer los techos. 


domingo, 25 de septiembre de 2016

Sentimientos




Frío
Frío
Frío.
Gélido aliento 
donde calienta sus manos 
mi corazón sediento. 

Hambre 
hambre 
hambre. 
Ausencia de carnes 
donde guarecer instintos 
de un cuerpo hambriento. 

Luces 
luces 
luces. 
Radiantes luciérnagas 
que alumbran mis surcos 
cubiertos de niebla. 

Vacío 
vacío 
vacío, 
en mi corazón herido. 
Hambriento y sediento 
de tu corazón perdido. 



lunes, 19 de septiembre de 2016

Vainilla




Propensa al vértigo de las alturas,
 permanezco sentada tras esta ventana abierta al norte,
 ansiando robar una brisa de aire fresco a esta calima mediterránea. 
Oigo, distraída, 
el zumbido de las máquinas trajinando a mi espalda,
 marcando una realidad que, en esta hora, olvido. 
El mar, por cercano y próximo, queda lejos. 
Las tertulias postergadas hasta la media noche 
entre las sillas esparcidas en cualquier acera de este pueblo
 esperando el fresco que la oscuridad trae consigo,
 todavía demorarán horas en crearse. 
Pero queda pues, en la certeza de este verano sin vacaciones,
 que tomar la decisión correcta para refrescar mi malhumor.

 ¿Vainilla esta vez?

 Su victoria,
 una tarde más arrasando entre cientos de sabores
 me deja mecida ante esta ventana sin horizontes, 
asomada por un minuto ante la inmovilidad de mi verano.
 Y sigo soñando,
 en la soledad de este despacho, 
que el invierno traerá horas mejores y quizás, 
entre nieves aún no caídas, unas vacaciones que, 
tras estas fincas y este helado,
 imagino ya saborear. 





jueves, 25 de agosto de 2016

Hoy



Hoy, la inspiración está muda. 
Será porque no llueve. 
O porque hace frío. 
O porque tengo hambre. 
O porque el sol no despunta en el horizonte. 
Hoy, las voces quedan calladas 
para oír el viento 
que arrulla las olas 
de una playa lejana. 
Hoy el ayer no importa. 
Solo queda el amanecer 
de un mañana pintado de grises, 
entre las sombras. 


lunes, 15 de agosto de 2016

19





Resurge de tus cenizas, alma oculta.
Consuélate por el dolor padecido, tú, traicionado corazón. 
Déjame recobrar la fuerza de mi espíritu, orgullo herido, 
para que en mi mente se recubra de hastío, 
este pasado compartido, 
logrando ignorar su consuelo
y conseguir así, huir de sus manos. 
Callad en vuestra tortura, mis lágrimas cobardes. 
Alejadme de este fracaso, mis pies cansados.
Apartad de él mi mirada, mis ojos tristes.
Cerrad todas las posibles súplicas, vosotros, labios vacilantes, 
para que tú, piel vacía, ignores la añoranza de sus gestos, 
enfríes el tacto de mis dedos 
al esquivar la última de las caricias. 
Mantén mis manos inmóviles, tú, escasa cordura, 
permitiéndome escapar de mis miedos
alejándome para siempre, del vacío de sus brazos. 




lunes, 25 de julio de 2016

TU




Quan somnie, 
la corba dels teus ulls 
crea un balcó 
on podria asomar-me
hores senceres. 
Les pestanyes, 
com bosc ple d'ombres i deures 
m'indiquen el nord 
en el traçat que cada parpelleig 
pega sobre el meu somriure. 
Sols quan somnie. 
Aleshores,
m'envolte de boires 
perfumades de verbena 
on tu camines, 
mocador en coll 
i ànima distreta, 
buscant una eixida
d'aquest llaberint d'enderrocs 
deixat als meus peus, 
pel teu adéu, 
i la nostàlgia més extrema. 



lunes, 18 de julio de 2016

Vella Horta




Si plou, 
 l'ànima se'm queda dormida 
 arropida amb contes de fades 
trencats per l'intempèrie. 
Si dorm, somnie. 
Pense en aquell fumeral en l'horta, 
gallard i robust, 
que fou progrés un día, 
relíquia ara de temps passats.
Que quedà al camp com veleta, 
fent ombra a guarets perduts, 
on abans tot eren cants de verderols
i matins d'olor a tarongina. 
Fumeral baldat en el cim
que sols queda en peu 
per un plec de rajoles, 
cuites de vell, 
quan el temps eren carícia. 
Si pense, delire. 
Recorde un esquelet de taronger 
amb l'arrel en terra perduda 
i l'ànima en una saó estreta
treta de sèquies fetes amb fang i agret, 
en un hivern ressec 
que tallà la digestió 
dels somnis més profunds. 
Al darrere, deixe 
solcs ja sense llaurar
en llençols plens de mates d'espart, 
a la deriva. 
En el vent,
escolte la vida d'històries esborrades 
per camins d'asfalt i 
rebrots de verdolaga 
tapissant la ruïna. 
Al meu pas, 
ja sols queda mig atmeler emprat 
per l'esperit de velles garroferes.
Un manoll de forment de secà 
i un penjoll de grans de raïm, 
amb el regust amarg de la misèria. 






martes, 21 de junio de 2016

Nómadas...




-A grandes zancadas sobre las olas.-
        olas de escayola  y mal aliento, callé.
                Semejantes a castillos de nubes de caramelo,
                       imposibles de masticar sin que se me cariaran los dientes.
                              O de beberme un litro de ginebra, para tragármelos.
                                        - Así pasas la vida, O al menos, así se intenta, mi niña...
-¿Y el amor?
-El amor es un billete de tren a la estación de Fábulas.-
         Sueños.
              Incertidumbre.
                    Equipajes.
                            Diáspora.
                                    Y miedo más que dolor, al sentirlo odio.
¿Llegaremos hoy?
-Cuando nos cansemos.-
           Con la lección aprendida, ella se me pegó al cuello.


                    Es una pena no poder atravesar la noche más deprisa, con tanto peso...


lunes, 20 de junio de 2016

La soledad




No podían dormir. 
Otra vez soplaba la ventisca a su alrededor. Un quejido frío que ululaba entre las copas de los árboles pero que no les daba conversación. Y esa noche apenas sobreviviría nada que no fuera el silencio. Ese enemigo sin manos ni pies que ejercía como ariete de una soledad que les retenía a los dos sentados en medio del parque, esperando una mejoría en sus vidas. Otro sueño por pequeño que fuera. Un milagro. O una sonrisa. 
Y atrapados por el insomnio, su relación solo respiraba a través de pequeños recuerdos en común.
 Los días de sol y paseos, juntos.
Su luna de miel.
 La comunión de los mellizos.
 El bautizo de su nieto.
 Y por ahuyentarse la pena de encima la cogió de la mano, susurrándole al oído que de ésta, también saldrían.


Pero ella,
                                                desde que perdieron otra vez la casa,
                     había dejado de soñar.




lunes, 13 de junio de 2016

Primigenia





                                                                                      ¿Tú no?
 yo a veces aún me desespero
                  soñando como la vida me enseñó
                                 que todo es cuestión de proporciones.
 El vértigo. El miedo. La oscuridad.
O la edad en que una se hace grande aunque no tenga ganas de crecer.

El silencio se quedó mudo al decir la hora
               y sin querer me vi colgada de una balda en mi ascenso hacia el patíbulo.
Entre la garganta y la piel
             me rezumaba el asco que arruinó mi decisión
                     de atorarme en ese vaho a humedad antigua que atiborraba mi encierro.

                             Intento inútil porque por detrás, me gruñía la prisa.

Un eco de impaciencia infinita que me exigía salir,
        aunque mi alma se desgastara por batirse en retirada
                   ante la presencia de esa otra nada                      
                            irrespirable que me miraba desde lejos,
                                  filtrando las tinieblas
                                        y distorsionaba el terror que me infundían
                                                       los cambios
                                                                que me impulsaban a nacer.




domingo, 29 de mayo de 2016

Invisible abril




A la Mediterrànea, mar indefensa.


Abril s'inventa una ona,
batec de sang, sobre la platja.
Creix el dia en la lluentor de la mar,
espurna dividida
entre el no-res i la por,
obrint camins sense retorn
tallats contra el pesat
vagar d'una nit infinita.
Per no embogir, plegues
al cor eixa fam de pau
que et trencà l'ànima
com llesca de pa
esmicolada per teuladins.
De tan fredes, tanques
a les mans el pes d'un buit
fet pàlpit dins l'espai clos
entre les teues venes
i eixa línia de vida
que semblà l'esbós
d'un futur ja amarg,
inútil ara per a arrimar-te
les ombres dels teus
sobre les arracades d'espuma
que el sotavent, arrissa.
No sents el calor del sol,
sols el silenci. Soroll cru
en un món falt d'arrels pròpies,
on ja per sempre penjaràs
el teu dolor, del llom
d'una barca a la deriva.





jueves, 19 de mayo de 2016

Qui sóc, que vull...



 Perdó,

no m'he presentat.

De mi puc dir que esgotí l'any per a nàixer

 i eixe fred que trobí al primer créixer em marcà el caràcter.

Que sóc algú que fa paraules

 esgotant-li el suc a la meua ànima,

 als meus instants, als meus records.

I a aquest treball li dic VIDA.

Per a la resta, encara em queda aprendre...


viernes, 22 de abril de 2016

Desequilibri






Desequilibri. 

Involuntari gest, però, 

desequilibra. 

La meua pell intenta acariciar l'alegria. 

Veu d'eixa costum 

feta abraç 

que pautava somrises 

sobre una altra pell. 

A l'obrir els ulls, 

sols queda el desequilibri. 

I les vuit de la vesprada, 

taquen el record de realitat.  




martes, 12 de abril de 2016