lunes, 21 de noviembre de 2016

Febrero



No, no espantes a voces el vacío. 
Mejor, para aquí este instante,  
vuélcalo en el viento 
y limpia tu alma para siempre. 
Siéntate de nuevo ante el espejo, 
inventa un azar 
y trázalo en el mapa de tus paseos. 
Entonces, mira a ver si lo que tú buscaste 
y yo tuve alguna vez fue un mismo amor, 
o más bien fuimos dos barcos que salieron 
de puerto después de descargar arena 
y mezclarla con una fina capa de cal 
para embellecer los techos. 


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